| Viruela Ministro de la muerte |
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| jueves, 04 de agosto de 2011 | |||||||
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Como alguno de vosotros sabéis desde hace algún tiempo estoy escribiendo un libro, concretamente un juego de rol que se desarrolla en un mundo gótico post-apocalíptico, os mantendré informados al respecto, el caso es que documentándome para un aspecto del libro se me ocurrió escribir algo en la Web al respecto… que no es lo que vais a leer hoy, y no lo es por que a raíz de querer escribir algo al respecto se me ocurrió una especie de mini-sección que es la que hoy inauguro… en ella hablaremos de algunas de las “creaciones más interesantes” que la naturaleza nos ha dejado a la hora de morir…
Ministros de la muerte: La viruela
La Viruela es un viejo conocido de la civilización se cree que lleva dando caña a los humanos desde hace unos 10.000 años llevándose por delante tanto a adultos como niños (aunque especialmente niños) y tanto ricos como pobres (aquí si que no muestra preferencias por unos u otros). Se cree que sus orígenes se encuentran en el norte de África y que estuvo azotando Egipto durante milenios, pero gracias al comercio la viruela consiguió expandirse a otros territorios, principalmente por Europa y la India y de ahí al mundo entero excepto a las Américas, aun sin descubrir y sobre las que hablaremos más adelante.
Para que nos hagamos una idea de cómo le gustaba la fiesta a la amiga baste decir que se la considera el mayor asesino de niños de la humanidad, Hitler no le llega a la suela de los zapatos, las bombas de Hiroshima y Nagasaki son juegos de niños en cuestiones de mortalidad al lado de la Viruela, se calcula que a finales del siglo XVIII, solo en Europa, perecían 400.000 personas al año por esta causa, de entre las supervivientes un tercio quedaban ciegas de por vida debido a ulceras en las córneas… Su mortalidad variaba entre el 20% y le 60% entre adultos infectados y alcanzaba cifras del 80% en infantes.
Tal era su influencia y pavor el que se le profesaba que llegaba a afectar a la vida civil, en la India nadie recibía un nombre hasta que no había pasado la viruela y saber si alguien la había pasado o no era relativamente sencillo debido a las horribles marcas que deja en la piel de sus fallidas víctimas.
¿Pero que es la viruela?
Hoy en día sabemos bastante al respecto, desde luego mucho más que entonces que se suponía que la viruela era un flajelo de algún vengativo Dios y que la mejor curación posible era la oración y en algunos casos, la sangría (técnica consistente en aplicar sanguijuelas a la víctima para que le sacaran la sangre, vamos, de lo más sano), por suerte la mayor parte de la población era pobre y no podía acceder a servicios médicos de ninguna clase.
El caso es que al Viruela es un virus (orthopoxvirus de ADN para el que ese dato le diga algo) del tamaño de un tercio de milésima de milímetro, se contagia por vía aérea hasta una distancia de dos metros, aunque también puede hacerlo por contacto con fluidos corporales o por contacto con objetos que hayan sido usados por victimas anteriores, ya sean objetos de uso diario (las ropas) como el material que se usara en su cuidado (sábanas y utensilios).
Por lo general la vía de entrada son los pulmones, desde ahí la criatura se extiende al resto del cuerpo sintiendo especial apego por la piel, durante las dos primeras semanas la viruela se extiende sigilosamente pasando de célula a célula, en ellas el virus se va reproduciendo en el citoplasma, lo cual es bastante inusual para los virus que generalmente se reproducen en el núcleo.
Durante este periodo el paciente no es contagioso y no muestra síntomas.
Tras tres o cuatro días la victima empieza a desarrollar los síntomas más horribles de la epidemia, surgen erupciones (aunque a veces estas erupciones no se llegan a manifestar, mejor que lo hagan por que cerca del 100% de los casos en los que las erupciones no se manifestaban son mortales), las erupciones suelen empezar por la boca y el paladar y posteriormente se extienden por todo el cuerpo centrándose especialmente en la cara y la cabeza.
Es ahora cuando la víctima es extremadamente infecciosa y es aquí cuando podemos distinguir entre varios tipos de viruela.
Ordinaria: La que se da en la mayoría de los casos, a los dos días las erupciones se elevan y se van convirtiendo en pústulas que luego dejarán marcas. En ocasiones crecen y llegan a unirse con sus compañeras. Diez días después estas pústulas van reventando liberando una sustancia que parece pus pero no lo es y que es mejor no tocar. A las dos semanas se desarrollan unas costras y las pústulas empiezan a caer, llegados a este punto se puede considerar al paciente curado y no infeccioso desde el momento en el que se le cae la última. La tasa de mortalidad va del 30% al 60% dependiendo de si las pústulas llegaron a unirse entre si o no.
Modificada: Ocurre muy de vez en cuando, normalmente en personas que por alguna razón tienen una inmunidad de alguna clase a la criatura, a veces en personas que ya pasaron la Viruela pero que no se inmunizaron completamente, puede confundirse con la varicela y muy rara vez tiene consecuencias fatales.
Maligna: Se da en aproximadamente un 5% de los casos, la mayoría de ellos en niños, los síntomas son parecidos salvo por que las pústulas no se elevan ni revientan, tienen poco líquido en su interior y en ocasiones sangre, esta variante casi siempre es mortal.
Hemorrágica o viruela negra: En aproximadamente el 2% de los casos siendo esta vez más común en adultos, se desarrollan hemorragias subcutáneas severas de aspecto negruzco. No aparecen pústulas pero la piel parece como quemada, su mortalidad es cercana al 100%.
Antes decíamos que en la época la mejor cura era la oración y la verdad, en la actualidad la cosa no ha mejorado demasiado, no hay ningún tratamiento para hacerla frente una vez iniciada la infección aunque si que existen medidas preventivas, como la vacunación, también es cierto que hace tiempo que no es necesario enfrentarse a epidemias de viruela y que por lo tanto no hemos hecho grandes investigaciones al respecto, quizás se pudiera intentar paliar sus efectos con modernos antivirales.
Desde que una persona coge la viruela hasta que vuelve a estar sano (suponiendo que sobreviva) transcurren 2 semanas de incubación más unos 20 días de fiebres altas, agotamiento y debilidad lo que le hace poco proclive a sobrevivir sin ayuda externa.
La buena noticia es que una vez pasada la viruela ya no vuelve a contraerse a lo largo de la vida, es decir la persona se vuelve inmune a sus efectos.
¿Pero tan mala es?
De hecho, si, es bastante peliaguda, hay que entender que en Europa, cada vez que llegaba una epidemia de viruela parte de la población ya la había pasado y por lo tanto era inmune a sus efectos, pero ¿Qué ocurriría si una epidemia semejante llegara a una tierra virgen donde la gente local no tenga inmunidad adquirida contra la criatura?
Eso es lo que ocurrió con la llegada de los conquistadores a las Américas (ya os dije que dejaríamos este caso para más adelante) y es que los europeos llevamos con nosotros a las Américas mucho más que la religión y la tecnología, también llevamos el tifus, el sarampión, la peste neumónica… y de entre todas ellas destaca sobre todo la viruela por su inclemencia.
Se estima que la población total de las Américas en 1492 era de 25.2 millones de personas, 130 años tras la llegada de Colón quedaban únicamente 700.000, es decir, echad un vistazo a la foto a continuación, en ella hay 100 personas.
Ahora elegid a 2, no más de 3 de entre ellas, esos serán los supervivientes.
En descargo de Colón y sus colegas hay que decir que en realidad, nadie sabía lo que iba a ocurrir, en 1492, no se conocían los virus no se sabía que la enfermedad pudiera cruzar el charco y no se sabía que las probabilidades de supervivencia aumentaban si la población había estado en contacto con la bestia… aunque sinceramente no creo que hubiera importado demasiado saberlo…
Y no lo creo por que la viruela tiene el honor de haber sido el primer arma biológica empleado en la historia de la humanidad de forma consciente, ocurrió en 1793, cuando ya si que se tenía un cierto conocimiento al respecto de cómo funcionaba la cosa, el honor le corresponde al coronel Bouquet de las fuerzas inglesas de Pensilvania cuando “regalo” mantas importadas directamente de un hospital donde se trataba (o se mantenía en cuarentena) a las personas infectadas por el virus a la tribu de los Shawee, los Delaware y los mingo, más de 100.000 indios fallecieron como consecuencia del ataque, incluyendo civiles, por supuesto.
¿Puedes tu contraer la viruela?
Si llevabas unos días con fiebre y dolor de cabeza y has empezado a buscar por tu boca pústulas a ver si lo que tienes es la viruela, siento decirte dos cosas, por un lado que eres un hipocondríaco y por otro que has perdido el tiempo.
Como ya te he dicho aquellas personas que han pasado la viruela no vuelven a contraerla y no somos los únicos que se han dado cuenta de eso, el primero que se dio cuenta de esta cuestión fue un griego, allá por le 450 A.C. aunque a ellos este dato no les sirvió para demasiado, a los que si que les sirvió fue a los indios que en el 1000 dc iniciaron la primera vacunación rudimentaria en masa.
La vacunación que entonces se la llamaba variolación, consistía en introducir en el cuerpo de la victima una versión debilitada del virus a fin de provocarle una versión más suave de los síntomas que si contrajera la enfermedad por casualidad, se dieron cuenta de que el contacto con las pústulas contagiaba la enfermedad y (esto tiene mucho mérito sin conocer la existencia de virus y bacterias) pensaron que podrían de alguna forma debilitar “aquello” que fuera el mal que provocara el virus por medio de la exposición al sol…
Apostaría a que eligieron al sol más por ser una divinidad que por emitir rayos ultravioleta, el caso es que el método, con sus pegas funciona, se mantiene la pústula un año secándose y posteriormente se inocula al paciente a través de un corte en la piel, la eficiencia de la vacuna no era el 100% y su seguridad tampoco dado que aun tenía un cierto porcentaje de victimas mortales, sin embargo el resultado era mucho mejor que dejar a la naturaleza actuar por su cuenta.
Al final del siglo XVIII algunos médicos europeos que se movían por allí empezaron a conocer de la técnica y la trasladaron en principio a Turquía y otros países árabes, ¿Por qué árabes? Ahí amigo… con la iglesia hemos topado, ¿que era eso de resistirse a la voluntad de Dios?.
Esta variolación debía de hacerse cuanto menos “con discreción” y para conseguirla había que acceder al mercado negro de la medicina, allá en 1721 hubo una grave epidemia en Boston, el doctor Zabdiel Boyston inoculó entonces a su hijo y a dos de sus esclavos, ninguno de ellos contrajo más que la versión leve de la enfermedad.
Posteriormente Boyston aplicó la técnica a otras 242 personas antes de que la iglesia le echara el guante de las que solamente falleció el 2%, a su lado otras 6000 personas fueron infectadas durante el mismo periodo por la vía natural con el resultado que cabría esperar. No se lo agradecieron demasiado sino que le hicieron detener soltándolo solo bajo el juramento de no volver a hacerlo salvo con permiso gubernativo.
Pero semejante éxito frente a una enfermedad que atacaba tanto a ricos como a pobres no podía pasar desapercibida por la nobleza y se fue extendiendo con fuerza, hasta que Edward Jenner combino la idea de la variolación con un dato que hasta ahora había pasado desapercibido: las mujeres de campo que trataban con ganado rara vez contraían la versión maligna del virus, si contraían la versión bovina de la misma que era mucho más suave en sus efectos que la viruela hardcore y se le encendió la bombilla, podía ser que la versión bovina inmunizara frente ala versión humana… ¿Por qué no inocular la versión Light en lugar de la hardcore a la hora de hacer la variolación?.
Dicho y hecho, la idea funcionó y la llamo “vaccina” (Acabas de averiguar si no lo sabías ya de donde viene la palabra “vacuna”).
Tampoco penséis que ser ganadero era un chollo, vale, Viruela no, pero cogían otras enfermedades provenientes de los animales, como el Antrax (Conocido como Carbunco en España).
Esto fue un duro golpe para nuestro ministro de la muerte, de hecho uno que más tarde se mostraría mortal para el, en 1950 la OMS desarrolló una gran campaña de vacunación a nivel mundial con la intención de erradicar al bicho de la faz del planeta asegurándose que pasaban por cada peñasco e islote en el que pudiera residir alma humana, y en lo que puede que sea uno de los pocos grandes éxitos de la OMS, el caso es que lo consiguieron.
En la actualidad solo quedan 2 muestras de la criatura (al menos conocidas y legales) una la tiene, como no, los Estados unidos de América bajo estrictísimas medidas de seguridad, la otra la tiene, como no, Rusia, bajo estrictísimas medidas de seguridad.
¿Qué ocurriría si alguna de las muestras infectara a alguien?
Pues por un lado tendría el potencial de liarla parda por que ni tu ni yo ni el de la moto ha pasado la viruela ni su versión bovina ni nada que se le parezca, así que podríamos perder el 60% de la población mundial “así sin despeinarnos”, pero por otro lo más probable es que no pasara nada por que con los tiempos que corren 2 semanas de incubación es mucho tiempo para reaccionar y si que se dispone de todo el material necesario para generar al vacuna contra la viruela a ritmo desaforado.
Esto hace que la viruela no se plantee como el arma biológica perfecta, para eso hay otras opciones más interesantes, como el Antrax mencionado anteriormente del que ya hablaremos en otra ocasión.
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