| un sabado |
|
|
|
| sábado, 10 de abril de 2010 | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
|
La gente dice que los góticos somos gente rara, nunca me ha importado que me llamen raro, de hecho creo que en cierto modo me gusta, pero si me fastidia que lo hagan sin tener ni idea de lo que están hablando, así que a fin de que los ignorantes puedan conocer algo mas de nuestro mundo y nuestra forma de pensar me he decidido a escribir un post sobre lo que he hecho esta misma mañana.
Hoy era uno de esos días, uno de esos días en los que te apetece reconciliarte contigo mismo, reflexionar sobre tu vida, quien eres, donde estás y a donde quieres ir.
Suena muy filosófico, y ciertamente lo es, pero creo que son importantes reflexiones que todo el mundo debería de hacer cada cierto tiempo para ser feliz en esta vida.
Así que me cogí mi bici para ir a ese lugar especial en el que nadie te molesta y todo es perfecto, todo el mundo debería de tener un lugar así, un sitio donde evadirse y reflexionar.
Supongo que no es una estampa habitual verme en bicicleta, en Europa si lo sería pero aquí no, tampoco me importa lo mas mínimo.
Contra lo que la gente que me vio pudiera pensar, mi sitio especial no es ni un cementerio, ni un matadero, ni siquiera un bosque tenebroso, es un lugar entre unas rocas al lado del mar donde (oh, sorpresa) da el sol.
Aquí nunca hay nadie, hace unos pocos miles de años parte del acantilado cedió y formó una “playa” de escabrosas e incómodas rocas, supongo que esto último es lo que hace que a este sitio no venga nadie, también supongo que algún día el resto del acantilado cederá, pero no tiene pinta de que vaya a ser hoy y tampoco tiene pinta de que yo siga vivo cuando eso ocurra.
Es un buen recordatorio de que a todos nos llega la hora, tarde o temprano. No importa cuan rápidos seamos al final la muerte nos acabará alcanzando.
Me siento con las piernas cruzadas sobre la todavía fría y húmeda piedra en el sitio mas cómodo que puedo encontrar, en realidad si los buscas hay unos cuantos apropiados, me quito la camiseta, reposo las manos sobre las rodillas y cierro los ojos.
Es la primera vez que me da el sol en el cuerpo en este año, no me da miedo quemarme, a estas horas de la mañana es imposible.
Empiezo a relajarme, para eso voy “sintiendo” mis sentidos uno a uno, me llega el olor del mar, es agradable pero paso rápido por el olfato, no es mi preferido.
Me concentro en el sonido de las olas, cualquier ola mas grande que la anterior parece estar terriblemente cerca, se que no es así, he dejado distancia de sobra pero tengo que resistir la tentación de abrir los ojos para ver cuan cerca de empaparme está el agua.
Da que pensar, hasta las cosas más simples asustan o te alertan si no tienes la vista para ver que ocurre, no puedo evitar tener una reflexión hacia la gente ciega del mundo.
Una ráfaga de viento fresco me saca de mis pensamientos y me hace aterrizar en el tacto, sin duda es mi sentido favorito en este sitio, por la derecha me llega el calor del sol mientras por la izquierda entra el viento de mar, a veces incluso trae pequeñas gotas arrancadas del océano, el contraste me causa escalofríos de vez en cuando.
Un último pensamiento me invade: el fuego del sol, el agua del mar, la piedra sirviéndome de apoyo y el viento de la brisa marina… supongo que para alguna religión tener todos los elementos en el mismo sitio debe ser algo especial, tampoco me importen en demasía sus razones aunque reconozco que para mí este sitio ES especial.
Ya estoy “allí”, no es tanto el lugar físico como el estado, por fin me he encontrado, puedo ignorarlo todo y centrarme en mi mismo.
… .. . No se cuanto tiempo ha pasado, tampoco he traído reloj para comprobarlo, ¿me he dormido? No lo se pero no lo creo, recuerdo mis pensamientos y no me creo capaz de dormir sentado, ahora todo tiene mucho mas sentido, me entiendo mejor, entiendo mejor mi entorno y se que es lo que quiero hacer en el futuro y como dirigir mi vida para ser feliz.
No es la única pregunta que puedo responder en este sitio pero si era lo que quería responder hoy.
Aun no estoy listo para abrir los ojos, me queda algo por hacer, un sentido…. Paso la lengua por mis labios y sonrío. Algo de tiempo debe de haber pasado cuando el salitre se ha posado sobre mis labios, la sal me gusta y nuevamente da que pensar, la sal es un mineral, arrancado por la fuerza del agua y transportado hasta mi por el viento, finalmente secado sobre mis labios por la luz del sol, todo encaja y todo es necesario.
Respiro profundamente y abro los ojos, lo veo todo de un tono azulado, se que es por que mis ojos no están acostumbrados a la luz, tan solo les llevará unos minutos acostumbrarse pero aprecio en este hecho una bonita metáfora al respecto de cómo he cambiado el prisma con el que veo la vida, mi vida.
Es hora de volver a casa.
Powered by !JoomlaComment 3.22
3.22 Copyright (C) 2007 Alain Georgette / Copyright (C) 2006 Frantisek Hliva. All rights reserved." |
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| < Anterior | Siguiente > |
|---|







