ministro de la muerte carbunco PDF Imprimir E-Mail
Calificación del usuario: / 2
MaloBueno 
jueves, 27 de octubre de 2011
 

Hace ya algún tiempo empecé una miniserie que se titulaba “Ministros de la muerte” la idea era hacer una serie de artículos con tantos artículos como ministros se me ocurrieran al respecto de formas interesantes de morir, podéis leer el primero (al respecto de la viruela) AQUI hoy vamos con el segundo de esos artículos:

 

Ministros de la muerte: Antrax

Image

 

 

Cuando alguien menciona el Antrax nos viene inmediatamente a la cabeza imágenes de películas de epidemias en las que muere gente como si no hubiera un mañana (literalmente). Esta imagen holywoodense nos hace pensar también que el Antrax proviene de algún mono cabreado del África profunda que tarde o temprano morderá a alguien y se liará parda.

 

En realidad esta visión del Antrax no es correcta del todo, aunque yo no digo que no haya que tener cuidado con los monos cabreados del África profunda, en realidad el Antrax ha estado mucho más cerca de nosotros durante generaciones que el susodicho mono.

 

De hecho el Carbunco ha sido endémico en África Occidental, el Caribe, el Oriente Próximo, el Territorio Noroeste de Canadá, el Sur de Siberia, Texas Occidental, partes de Europa Central, Grecia, Turquía, la ex-Yugoslavia y... como ya habéis intuido España.

 

Empecemos diciendo que en España, al Antrax no se le conoce como Antrax, en realidad técnicamente el Antrax en España es una enfermedad cutánea de poca gravedad que se cura con unas compresas calientes y si te descuidas algún antibiótico tontorrón, a lo que todo el planeta identifica como Antrax en España se le conoce como “Carbunco” aunque en este artículo nos referiremos a lo mismo con cualquiera de los dos nombres indistintamente.

 

El nombre de la criatura proviene de la palabra griega anthrakis, que significa Carbón que es lo que le proporciona el nombre español Carbunco, ¿pero por que un nombre tan carbonífero? La razón es que el Antrax provoca unas lesiones cutáneas de un color muy similar al del elemento en cuestión.

 

Image

 

¿Pero que es el Antrax?

 

Ok, dejemos de hablar del nombre de la criatura y empecemos a hablar de alguna de las cosas que nos interesan:

 

El Antrax es una bacteria que en su estado natural ataca principalmente al ganado con pezuñas, es decir: ovejas, cabras, vacas y caballos principalmente, desgraciadamente para nuestros antepasados el Antrax tiene la capacidad para atacar a todos los animales de sangre caliente, y aunque haya gente que no consideraría al ser humano un animal (yo si: no creo que haya nada más animal que nosotros y sino a la parte final del artículo me refiero), en realidad el ser humano no es una excepción a esta regla.

 

¿Qué aspecto tiene?

 

La célula típica del ántrax miden 1 micrómetro de ancho por 3 o 4 micrómetros de largo, de forma natural se dispone formando cadenas cuadradas teniendo terminaciones también cuadradas, a esto se le conoce como bacilo y son inmóviles, es decir, que no se pueden desplazar por si mismos, ellos están “ahí” hacen sus cositas pero nada de andarse desplazando que cansa.

 

Cuando el Carbunco es expulsado de un cuerpo (por cualquier razón) las bacterias forman una capa protectora que las transforma en una espora, estas esporas son resistentes a los cambios de ambiente y puede soportar altas temperaturas, altas radiaciones solares y ataques por desinfectantes químicos durante largos periodos de tiempo (incluso años), por fortuna no son lo suficientemente resistentes como para aguantar una desinfección profunda con técnicas modernas por lo que es posible esterilizar los objetos que hayan estado en contacto con la criatura.

 

¿Cómo se propaga?

 

El Carbunco puede permanecer activo en animales enfermos o cadáveres de animales muertos por su acción, sin embargo esta no es la principal causa de infección puesto que estos animales (especialmente los muertos, je) pueden detectarse de forma sencilla.

 

El problema proviene de que estos animales durante su infección liberan una gran cantidad de bacterias por la boca, la nariz y el ano. En contacto con el oxígeno ambiental las bacterias se transforman en esporas y contaminan el terreno circundante donde pueden resistir por décadas conservando toda su capacidad de infección.

 

Y si antes dijimos que el Carbunco ha sido compañero nuestro de travesías en España durante generaciones y es capaz de resistir por décadas en el terreno eso quiere decir que... Efectivamente: aun a día de hoy siguen habiendo casos de carbunco en España, aproximadamente 50 al año, aunque la buena noticia es que hace 20 años eran 100 y todo parece indicar que van a menos.

 

No contentas con estar en estado latente, es posible que la bacteria se reproduzca fuera del animal si se dan las condiciones óptimas (terrenos calcáreos o alcalinos ricos en materia orgánica a una temperatura templada) transformándose así el terreno en un área incubadora y haciendo su erradicación una tarea prácticamente imposible.

 

Por todo ello, el contagio por carbunco generalmente se produce por contacto con alguna de las esporas latentes que se encuentran en el ambiente, el contagio puede darse bien por contacto con la espora (siempre que haya alguna herida en la piel que la permita pasar al interior), por inhalación o por ingestión.

 

En el caso de los animales la vía más común es esta última y se produce cuando el animal come plantas que tuvieran esporas de Carbunco en su superficie o bebe agua contaminada.

 

En el caso del hombre el contagio de forma natural es mucho más habitual en personas que cuidan del ganado y suele producirse por conjunción de circunstancias por cualquiera de las tres vías, es posible que una herida lo introduzca en el organismo, o que durante el tratamiento de la lana se inhale o que se consuma la carne de un animal enfermo. En cualquiera de los casos se produciría un contagio.

 

¿Recordáis cuando decíamos que la gente que trataba con ganado estaba, en muchos casos, inmunizados contra la viruela pero que quizás estaban en contacto con cosas peores?  Pues a esto nos referíamos, de hecho, esta cosa tan bucólica de beber leche directamente extraída de las ubres de una vaca es la mejor forma posible de contraer un estupendo carbunco intestinal, lo que hace (entre otras cosas), que el carbunco esté particularmente a favor de los grupos naturalistas que abogan por no pasteurizar la leche antes del consumo.

 

¿Una vez que estoy infectado que ocurrirá?

 

Dependiendo de la vía de infección la enfermedad se desarrollará de una forma diferente, recordemos que la bacteria no tiene capacidad de moverse por lo que la infección, al menos hasta que la sangre lo disemina por el cuerpo, suele ser localizada.

 

En caso de que el bacilo entre a través de una herida en la piel, la infección empieza por producir una lesión cutánea con una pústula maligna, durante las 12-36 primeras horas, el microorganismo genera una pápula, esta pápula pronto se transforma en una vesícula, posteriormente una pústula y finalmente una úlcera necrótica a partir de la cual la infección puede propagarse dando lugar a una septicemia que es la que puede acabar con la vida del infectado.

 

La lesión es usualmente no dolorosa aunque la zona que la rodea si lo es, en la mayoría de los casos la infección se resuelve de forma local y esta no se disemina por el cuerpo, si es así no es mortal en ningún caso, si se disemina por el cuerpo puede ser letal en el 20% de los casos (en su forma natural).

 

En el caso de un contagio por vía respiratoria la situación suele ser más grave, durante el primer día las esporas entran en los pulmones y no hay síntomas, posteriormente y hasta el sexto día las esporas migran a los nódulos linfáticos y el paciente presenta una tos seca con síntomas similares a la gripe común, esto es especialmente grave por que hace que la enfermedad pueda pasar desapercibida y extenderse por la población, entre los días 6 y 8 se presenta una ligera mejoría, lo que no hace nada por que el paciente acuda a buscar auxilio médico, el octavo día el enfermo presenta dificultad respiratoria con cianosis (piel azul) y sudoración profusa por la multiplicación masiva de la bacteria y el aumentos de los niveles de la toxina que esta desprende. Finalmente el día noveno hay agotamiento del oxigeno, muerte celular y finalmente fallo cardiaco y respiratorio. En su forma natural es mortal en el 95% de los casos.

 

La forma intestinal de la enfermedad que solo se produce por ingestión de la carne contaminada tiene unos síntomas que se desarrollan rápidamente (fiebre, disnea, cianosis, septicemia y desorientación) que evolucionan rápidamente en choque séptico, coma y muerte. En su forma natural es mortal en el 60% de los casos.

 

Ni que decir tiene que las vías de propagación más peligrosas son la aérea y la intestinal por su mortalidad, sin embargo la aérea es más difícil de detectar y presenta unos síntomas más generales y duraderos lo que permite que la infección pase desapercibida hasta que es demasiado tarde y cuando ya ha tenido oportunidades de sobra para extenderse por la población.

 

El por que el Carbunco es tan letal es gracias a que el amigo está envuelto en una capsula protectora capaz de inhibir la acción de los fagotitos mientras que expulsa una potente toxina que produce edemas y la destrucción celular. En el caso respiratorio, no solo los pulmones son destruidos por un edema torácico masivo sino que la toxina se propaga rápidamente por todo el cuerpo aniquilando todo lo que encuentra a su paso.

 

La visión final de una víctima por carbunco es bastante asquerosa, el cadáver suele estar hinchado y se descompone rápidamente, este sangra por todos sus orificios una sangre ennegrecida y no coagulada. Si alguien se encuentra algo de esto se recomienda encarecidamente no abrir el cadáver pero si aun así se hace se observarán hemorragias internas en ganglios linfáticos, abdomen y tórax. Además el bazo se encontrará agrandado y de color oscuro mientras que el hígado y los riñones usualmente se encuentran hinchados.

 

Image

 

¿Qué puede hacerse contra el Antrax?

 

Por suerte una gran cantidad de antibióticos son eficaces contra el ántrax en su forma natural, sin embargo para que estos sean eficaces deben de administrarse durante las primeras 48 horas desde la primera exposición y antes de la aparición de los síntomas por un periodo de 60 días…

 

En muchos casos debido al desarrollo de la enfermedad, esto es complicado.

 

Una opción preventiva es la de la aplicación de vacunas con bacilos vivos atenuados para tratar de inducir una inmunidad activa. La vacuna existe pero es dolorosa y peligrosa por lo que solo puede ser aplicada a individuos saludables de entre 18 y 65 años de edad, no puede aplicarse sobre mujeres embarazadas y requiere de 3 inyecciones cada 2 semanas y 3 refuerzos a los 6, 12 y 18 meses, todo esto genera una inmunidad cercana al 93% (contra la cepa natural).

 

En la actualidad la vacuna del Antrax es fabricada por BioPort Corporation en Lansing Michigan (EEUU) para el departamento de defensa de los estados unidos y ni que decir tiene que se produce muy poca.

 

Si se diera el caso de un brote epidémico en animales es necesario su sacrificio y su eliminación mediante la incineración para evitar males mayores.

 

¿Qué ha hecho el hombre con el Antrax?

 

Juntemos lo que tenemos: Elevada tasa de mortalidad (especialmente en las infecciones aéreas), acción relativamente rápida tras la infección, grandes tasas de supervivencia del colega tras la infección, tendencia a permanecer en el mismo entorno donde se produce la epidemia, daño simultáneo a los seres humanos y al ganado, resistencia térmica e hídrica en prácticamente cualquier entorno del planeta, resistencia a desinfectantes y a agentes químicos, difícil vacunación…

 

Lo has adivinado: un arma biológica, así somos. El Carbunco se convirtió durante décadas en el chico malo de la guerra biológica.

 

El primer uso registrado del carbunco como arma biológica data de 1916, durante la primera guerra mundial, en aquellos tiempos Alemania dotó de carbunco a los independentistas finlandeses con la intención de que las usaran en los establos de la caballería zarista.

 

Tras algún empleo más del Carbunco como arma y siempre bajo la escusa de investigaciones defensivas, varios gobiernos se lanzaron a la investigación de este bicho como arma biológica, los primeros en cruzar la meta y lograr una cepa adecuada para ser usada como arma biológica fueron los británicos en 1935, la cepa Vollum-14578.

 

En 1940 con la Alemania nazi soltando bombas sobre Londres como caramelos arroja la caravana de los reyes magos, Churchil planteó el uso de armas biológicas contra las poblaciones alemanas, en principio se plantearon 2 tipos de ataques diferentes.

 

Por un lado el empleo de pasteles de lino (que les encantan a las vacas) contaminados con la intención de destruir la producción de comida ganadera del eje y llegado el caso si la bacteria se trasladaba a la población lograr que Alemania se viera obligada a evacuar las poblaciones ganaderas.

 La otra opción era el empleo de bombas de racimo con cargas explosivas sin poder destructivo pero con capacidad de propagar el Carbunco de forma aérea por las ciudades.  

Lógicamente la cepa Vollum-14578 ocupó el primer lugar de la  lista para este menester.

 

En 1942 un equipo de investigadores de Port Down dirigidos por el doctor Fildes se establecieron en un islote a 1100 metros de la costa escocesa llamado Gruinard convenientemente expropiado y dotado de un buen montón de cabezas de ganado y animales domésticos (perros y gatos) con la intención de probar la efectividad de los métodos propuestos, el resultado fue tan espectacular que la conclusión del estudio fue que un ataque de estas características con la cepa en cuestión, no solo destruiría la ganadería enemiga sino que era capaz de dejar inhabitables sus ciudades durante décadas (literalmente).

 

Image

 

Afortunadamente la sensatez de Roosvelt, el hecho de que en 1944 los avances contra la Alemania nazi en la guerra convencional fueran bastante importantes, que el desarrollo del proyecto Manhattan fuera a buen ritmo y el temor a que la Alemania nazi respondiera con la misma moneda consiguieron anular los planes de bombardeo biológico por parte de los aliados.

 

Como todos podemos suponer, este no era un jardín en el que la unión soviética en plena guerra fría no quisiera plantar una o dos flores, así que crearon el conglomerado “Biopreparat” que abarca las siguientes instalaciones (bajo el argumento de investigación en guerra biológica defensiva):

 

-         Instituto vector de virología y biotecnología (Aquí se conserva una de las dos muestras de viruela que quedan en el mundo… controladas… más o menos controladas).

-         El Instituto de Preparados Bioquímicos Ultrapuros de San Petersburgo

-         El Instituto de Bioquímica Aplicada de Kirov

-         El antiguo Instituto Científico-Técnico de Microbiología de Stepnagorsk

-         y al menos cuatro grandes fábricas por todo el país equipadas para fabricar “algo” a gran escala.

-         El Complejo 19 de Sverdlovsk (actualmente Ekaterinburgo).

 

Ahí, con dos cojones. ¿Todo esto pa que? Pues oficialmente para nada, por que en teoría nunca se han usado, pero extraoficialmente, en la ciudad de Sverdlovsk hubo una serie de rápidas muertes entorno a 2 de abril de 1979, en un corto periodo de tiempo 79 personas fallecieron por lo que la KGB denomino “neumonía infecciosa” aunque todo a punta a un pequeño brote de carbunco debido a un pequeño fallo de seguridad en la instalación cercana.

 

Durante un tiempo la KGB estuvo pegando tiros a todo animal viviente con el que se cruzaron en la localidad para posteriormente incinerarlo con la intención de detener el brote. (En este caso el ser humano, por fortuna, no contabilizó como animal).

 

Se supone que la actual Rusia dispone de una cepa de Carbunco modificada genéticamente, llamada H-4 y que debe ser de mírame y no me toques.

 

Por su parte oficialmente estados unidos destruyo todas sus armas biológicas en 1969 (aunque su cepa de viruela sigue existiendo) desde entonces insisten más que nunca en que cualquier investigación la respecto es estrictamente defensiva aunque tampoco da permiso para que nadie eche un vistazo a sus investigaciones para verificar este hecho.

 

Sin embargo en 2001 hubo algo que olía un poco a  chamusquina: recordareis que dos senadores y varios periodistas recibieron envíos postales contaminados con Carbunco, 22 personas resultaron infectadas de las cuales 11 lo fueron con carbunco pulmonar murieron 5 de ellas (es decir el 45%) a pesar de que se pusieron todos los medios de los que disponía la medicina moderna a su disposición y de que se empezó a aplicarlos desde el primer momento, incluso mucho antes de que la persona mostrara los primeros síntomas (Lo que debe de dar una mortalidad “que te cagas” si dispones de una medicina convencional o si no lo coges desde el minuto 1).

 

Aquí los infectados tuvieron la tremenda suerte de que los terroristas son un poquito…. Tontacos los pobres… en lugar de mandar una carta “creíble” con los polvos para ver si había suerte y nadie se daba cuenta del envío, en el interior de la carta había mensajes del estilo de “muerte a América, muerte a Israel, Ala es grande”… Chico, hombre, un poco de profesionalidad… si lo que quieres es liarla parda, eso ya lo dirás después…

 

(Me pregunto si después de escribir esa línea se pasará por mi Web alguien de la CIA a ver si somos un peligro… si dentro de unos meses veis en la televisión titulares del estilo de “Los islamistas son góticos” junto con una foto de Bin Laden vestido de negro con corsé y los ojos pintados, ya sabéis de quien es la culpa).

 

En medio de todo el fregado, Bush argumentaba que se trataba de un ataque contra los estados unidos con armas de destrucción masiva Iraquies y que Irak se iba a cagar, mientras tanto el FBI se puso a investigar y remitió al USAMRIID una muestra de la bacteria para que trataran de identificarlo.

 

A Bush casi se le atragantan sus palabras cuando se descubrió que la cepa empleada era idéntica a la cepa Ames del propio USAMRIID.

 

Investigando más profundamente se descubrió que el USAMRIID tenía muestras del bicho fuera de las áreas seguras de la instalación y que había al menos dos personas de por lo menos dudosa reputación con acceso a la bacteria:

 

- Un tal Steven Hatfill que estuvo involucrado en un brote de Carbunco en Rodesia que curiosamente solo afecto a los pastos de la población negra mientras que los de la blanca no sufrieron ningún daño en 1978.

 

- Y otro tal Bruce E. Ivins, que era católico extremista (recalquemos católico, no Islamista), las sospechas fueron recayendo sobre este último y finalmente se suicidó zampándose dos frascos de Tylenol (lo que viene ser una aspirina, vaya) lo que le produjo la muerte dos días más tarde por fallo hepático y renal: lo que en términos médicos se conoce como una putada de muerte. Como ya había un chivo expiatorio que no se podía quejar, las autoridades cerraron el caso declarando a Ivis único autor de los hechos.

 

En resumen: El carbunco natural existe y se encuentra en prácticamente todos los países del mundo y, aunque preocupante, realmente sus brotes están controlados, lo que nos debe de preocupar más es el carbunco que no existe, es decir el que no se encuentra dentro de los arsenales militares de las naciones. Ese que no ha sido modificado genéticamente para crear monstruosidades biológicas y ese que aunque existiera, no hay problema por que está bien protegido.

 




Comentarios
Añadir nuevo Buscar
Armando Valdemar 2011-11-11 23:05:23

Miremos para España, años 80.
Intoxicaciones y muertes masivas.
Tratos con
los USA.
Luego todavia la gente seguira creyendo lo del "aceite de
colza"...
La ignorancia no es una virtud.

Sinceramente, el uso de armas
biologicas me parece la estupidez de crio que juega a "tenerla mas
larga" mas grande desde las armas atomicas.
Esto no son armas: son
estupideces de soltar y adios a todo.
¿Y despues?
Escribir comentario
Nombre:
Email:
 
Título:
Código UBB:
[b] [i] [u] [url] [quote] [code] [img] 
 
Por favor introduce el código anti-spam que puedes leer en la imagen.

3.22 Copyright (C) 2007 Alain Georgette / Copyright (C) 2006 Frantisek Hliva. All rights reserved."

 
< Anterior   Siguiente >
Joomla SEF URLs by Artio