| donde acaban los niños malos |
|
|
|
| viernes, 09 de diciembre de 2011 | |||||||||||||||||||||
|
Oh ¿qué tenemos aquí? ¿Un viajero perdido? ¿Un alma errante? Podría darte la bienvenida a este lugar, pero estoy seguro de que es el último sitio en donde desearías estar, por lo tanto me lo ahorraré. Mi nombre es Dago, y seré tu guía en el viaje que vas a emprender a lo largo de estas tenebrosas tierras. Este mundo es un lugar repleto de seres malvados, de almas negras y corazones podridos, autores de los actos más abominables. Seres cuya maldad no tiene posibilidad de redención… Al igual que tú. Préstate a seguirme y escucha bien: debes permanecer siempre a mi lado, no te separes de mí, ya que bajo esta penumbra todos los caminos parecen iguales, pero te aseguro que no todos llevan a un final feliz.
Bienvenidos a…
Hace ya unas semanas recibí un correo de “Desquiciados SC” (Desquiciados para los amigos), Desquiciados está formado por Laura y Javier, ambos desde hace tiempo trabajan en un proyecto común llamado “Donde acaban los niños malos”.
¿Pero de qué se trata?
Nació siendo un blog, luego pasó a ser una página Web por derecho propio y más tarde se ha trasladado por fin al papel, todo movido por la petición popular y por el éxito que sus relatos tienen. Y es que “Donde acaban los niños malos” es en realidad una colección de relatos cortos verdaderamente brillantes.
Si te adentras en este mundo, en el camino te encontrarás con personajes como la triste Aline, un alma en pena presta a ayudar a aquellos que se sienten desdichados;
El payaso Kimbo, siempre dispuesto a echarse unas risas con quien se cruza en su camino.
O el pobre Narcisse que, con su corazón roto siempre a mano, se encuentra enfrascado en la eterna búsqueda de su amada.
Niños, todos ellos, a los que la vida llevó por diferentes caminos con un final común: donde acaban los niños malos.
Aunque mis preferidos son los perdidos, valga como ejemplo de lo que os podéis encontrar en este libro:
“Unidos por el mismo sino, son hijos de la desgracia. Niños engendrados a raíz de abusos, de amores mal entendidos, de la lucha por la supervivencia o simplemente de lujuria. Abandonados por sus madres, en la mayoría de los casos para deshacerse de infaustos recuerdos, en callejones, alcantarillas, vertederos o arrojados a ríos con la esperanza de que el agua terminase con sus vidas… Pobres niños, pensarás. Yo también lo pensaría si se tratase de inocentes criaturas, pero no es el caso, ya que vestigios de la maldad con la que fueron engendrados permanecieron en lo más profundo de su alma. Encontrados y recogidos por gente buena, pasaron sus primeros años de vida en el orfanato de la región, donde consiguieron salir adelante gracias a los cuidados del personal que se dejaba el alma para que todos los niños crecieran fuertes y sanos, y que intentaba por todos los medios que su vida allí fuera lo más feliz posible. Pero a pesar de los esfuerzos de sus cuidadores, la maligna semilla que esos niños portaban en su interior poco a poco fue germinando, ajena a todo el amor y cariño que los niños recibían constantemente. Todo estalló una fatídica noche. Las llamas que salían del orfanato podían verse desde varios kilómetros a la redonda. Los gritos retumbaban por todo el valle, y las gentes de las aldeas más próximas cerraban puertas y ventanas, aterrorizadas. Solo cuando salió el sol y el silencio flotaba en el aire, esas gentes se acercaron poco a poco al lugar donde se hallaba el orfanato. Resquicios del fuego de la pasada noche todavía ardían débilmente entre los escombros de lo que antes era el edificio. Ahora estaba todo derruido. Enseguida se organizaron para comenzar la búsqueda de los niños y del personal del orfanato entre los escombros, pero a pesar de los esfuerzos, al final del día tan solo consiguieron extraer los cadáveres de los cuidadores. De los niños no había ni rastro. Algo que tan solo sirvió para horrorizar aún más a los aldeanos, ya que vieron sobrecogidos que los cuerpos estaban atados de pies y manos. Pero eso no era todo, ya que al examinarlos mejor descubrieron que había cuerpos a los que les habían arrancado los dientes, la mayoría tenía cortes por todos lados y les faltaba alguna parte de su anatomía. El sitio fue declarado maldito, nadie volvió a acercarse a él e incluso las gentes de las aldeas más cercanas evitaban en todo lo posible mirar hacia ese lugar. ¿Y qué fue de los pequeños? Tras abandonar el orfanato, o lo que quedaba de él, comenzaron un largo peregrinar sin rumbo ni destino fijos. La oscuridad, la tristeza y la muerte los arropaban, los guiaban en su viaje. La vida se secaba allí por donde pasaban, las flores se marchitaban, los animales enloquecían, la enfermedad se extendía… De quienes tenían la desgracia de cruzarse con ellos, tan solo los más pequeños eran inmunes a esas desgracias pero, hechizados por el grupo, no dudaban en unirse a él y abandonar a sus familias a su suerte. Que solía ser habitualmente una suerte trágica.”
Los relatos del libro, son creación de Javier mientras que las excelentes ilustraciones son creación de Laura, si necesitáis más información pasaros por su página Web: http://www.ninosmalos.com/index.html
Allí entre otras cosas encontrareis información al respecto de cómo encargar el libro para poder tenerlo entre vuestras manos.
Powered by !JoomlaComment 3.22
3.22 Copyright (C) 2007 Alain Georgette / Copyright (C) 2006 Frantisek Hliva. All rights reserved." |
|||||||||||||||||||||
| Siguiente > |
|---|







